“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”

Víctor Frankl 

Amigos y amigas de Andando Voy, hoy viajamos al sur de la península ibérica, más concretamente a la provincia de Jaén y a su maravillosa Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, situada al noreste de la provincia. Este bello paraje natural fue declarado Parque Natural en 1986 y cuenta con 214.300 hectáreas, convirtiéndose así en el mayor espacio protegido de España, y el segundo de Europa.

Debido a su gran extensión esta sierra es rica en fauna y flora, pudiendo encontrar entre sus límites numerosas especies como ciervos, cabras montesas, jabalíes, gamos, muflones, buitres, águilas reales, quebrantahuesos, y hasta cuatro variedades de pino ibérico, entre muchas otras.

Además, en estas magníficas montañas andaluzas, encontraremos el Jardín botánico de Torre del Vinagre, lugar donde podremos conocer detalles de la flora y fauna del entorno, podremos contemplar las plantas y árboles más representativos de la zona, así como el Centro de Interpretación y Museo, ubicados también en Torre del Vinagre, donde conoceremos más características sobre la evolución de la fauna en el parque.

Son llamativos también sus numerosos ríos, barrancos y pantanos que permiten a los visitantes realizar numerosas actividades, como rafting, barranquismo y kayak, entre otras, o simplemente darse un baño en sus cristalinas aguas. Además, también podemos deleitarnos con el fluir de las aguas acompañándonos en nuestras rutas de senderismo, sobre todo en épocas de otoño/invierno, en el que las frías aguas nos privan de cualquier actividad que suponga mojarse.

Entre todas las rutas de senderismo de este privilegiado lugar del sur de Europa, en las que confluyen ríos, montañas, cascadas, diversidad de vegetación y fauna salvaje, nos gustaría destacar la ruta del nacimiento del río Borosa. Este pequeño río nace en la laguna de Aguas Negras y desemboca en el río Guadalquivir, convirtiéndose así en un afluente del mismo.

Laguna de Valdeazores o Lagunas Negras

Para iniciar esta ruta, nos dirigimos a la Piscifactoría en la que encontramos un parking donde podemos dejar nuestro vehículo. En épocas estivales, se recomienda ir a primera hora de la mañana para evitar las grandes afluencias de visitantes y disfrutar de un entorno tranquilo.

Emprendemos nuestra marcha desde el parking y a 300 metros encontramos la barrera que impide pasar a vehículos no autorizados. Pasamos esta barrera y seguimos por la amplia pista, siguiendo el curso del río que queda a nuestra derecha.

Son 3,8 km por esta pista de fácil recorrido hasta llegar a un cruce, en el que se nos indica a la derecha La Cerrada de Elías, en la que se ha instalado una pasarela que permite el paso de forma segura por encima del río. Nosotros seguimos la marcha por la pista de la izquierda y comenzamos un suave ascenso en el que nos introducimos en plena montaña y dejamos de escuchar el sonido del río.

Recorremos en total 2 km hasta que, una vez transcurridos, llegamos de nuevo a encontrarnos con el Borosa, el cual nos acompañará durante toda nuestra ruta. Una vez descendemos del todo, cruzamos un puente tras el que observamos la salida de la senda La Cerrada de Elías que vimos anteriormente, y la cual tomaremos a nuestro regreso.

A partir de este momento, el río quedará a nuestra izquierda durante 4km aproximadamente hasta llegar a la central eléctrica. Antes de proseguir nuestra marcha nos paramos a contemplar la curiosa forma que se generó en la montaña hace millones de años y que recibe el nombre de Los Caracolillos. Una serie de capas rocosas plegadas, en las que se albergan numerosos fósiles de origen marino y es que, en la época del Jurásico y Cretácico, estas tierras estaban sumergidas por un extenso mar, el Tethis.

Llegamos a la central eléctrica y la bordeamos por su parte derecha, bebemos de una fuente de agua potable que encontramos en el mismo camino y cruzamos el arroyo para comenzar nuestro ascenso hasta el nacimiento del Borosa.

Hasta el momento nos habíamos encontrado con vegetación, fauna y paisajes maravillosos, pero es a partir de este momento, una vez pasada la central, cuando la belleza del paisaje adquiere un matiz más salvaje y montañoso, donde nos dejaremos seducir ante espectaculares cascadas, acantilados y lagunas.

Atravesaremos, literalmente, montañas y podremos bañarnos en aguas turquesas, con cascadas y vegetación silvestre a nuestro alrededor.

La Etapa finaliza al llegar al nacimiento del río Borosa, el cual emerge con fuerza y con abundancia de entre las rocas.

El regreso al punto de inicio será prácticamente por el mismo camino de ascensión, aunque esta vez, tal y como os comentábamos anteriormente, al llegar a La Cerrada de Elías tomaremos esta senda para pasear por sus pasarelas de madera y poder disfrutar de las bellas aguas cristalinas.

Si tenéis la suerte de pasar unos días entre las maravillosas gentes jienenses y disfrutar de la pureza de su Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. No dudéis en daros ese capricho de paz y belleza natural que la ruta del río Borosa ofrece sin pedir apenas nada a cambio, únicamente el respeto y el cuidado de un paraje natural extraordinario.

Fins prompte amigues i amics!

Track Ida Río Borosa

Track Vuelta Río Borosa

DATOS TÉCNICOS DE LA RUTA

Recorrido lineal.

Distancia total recorrida: 28 km.

Duración del recorrido: Aproximadamente 5.15 horas en movimiento.

Altitud mínima: 668 metros.

Altura máxima: 1223 metros.

Desnivel acumulado en ascenso: Unos 1884 metros.

Desnivel acumulado en descenso: Unos 1236 metros.

Dificultad: Fácil. Aunque como siempre, la variante de dificultad es bastante subjetiva, ya que depende mucho de la condición física de cada persona. A parte de eso, no tiene que presentar dificultades notables para una persona que está acostumbrada a marchar por la montaña.