No vemos las cosas como son, sino como somos.”

Jiddu Krishnamurti

Hola amigos y amigas,

La protagonista de nuestro Post de hoy también lo ha sido de muchas películas cinematográficas.

Si hablamos de filmes como La vida es bella, Bajo el sol de la Toscana, Belleza robada, Sueño de una noche de verano, etc. podréis imaginar/deducir a que idílico lugar de Italia os queremos llevar en nuestro viaje de hoy.

Lo cierto es que no es de extrañar que muchos directores de cine decidan elegir la Toscana para rodar sus películas, ya que esta maravillosa tierra posee grandes peculiaridades, escondidas en una infinidad de pequeños detalles que convierte en inolvidable nuestra estancia en este mágico lugar. Sus bellos y extensos campos de viñedos moldean las montañas, sus encantadores pueblos de estilo medieval hacen viajar al pasado, su rica gastronomía y excelentes vinos exaltan los sentidos hasta el infinito. Y es que, como podréis comprobar en el post, este emblemático lugar es uno de los lugares más bonitos y visitados de Italia.

Hoy os explicaremos nuestra experiencia….

Como llegar a La Toscana desde Roma.

En nuestro caso, tras llegar a Italia y visitar Roma en 2 días, contratamos los servicios de un coche de alquiler con la empresa italiana Sicily Car, para desplazarnos hacia la Toscana.

Lo buscamos y contratamos todo desde España. Era la operadora que mejores precios ofrecía y la verdad es que el servicio fue excelente, tanto en la compra por Internet como cuando recogimos las llaves y el coche en la Estación Termini de Roma. El chico que nos atendió hablaba muy bien español y nos guío y aconsejó en todas las dudas que pudiéramos tener.

Hay que tener en cuenta que el parking Car Rental de la Estación Termini está en otro edificio, por lo que habrá que salir de la estación y bajar la Vía Giovanni Giolitti unos pocos metros.

Una vez recogimos el coche, salimos del parking dirección Montepulciano. Nosotros traíamos GPS desde casa por lo que fue sencillo seguir las indicaciones que nos sacaron de Roma dirección Norte hasta coger la autopista A1. Desde Andando Voy os aconsejemos que utilicéis durante vuestra estancia en Italia un GPS, ya que os ayudará mucho a la hora de desplazaros por las carreteras y encontrar los pueblos, lugares y restaurantes dignos de visitar. Además, hoy por hoy, con los móviles, gracias a Google Maps o a aplicaciones como Waze, es fácil guiarse por las ciudades y carreteras, si no, siempre podréis solicitar un terminal GPS en la compañía de alquiler, aunque consultar antes si conlleva un suplemento en el precio.

Nuestra estancia en La Toscana.

Para nuestra estancia en tierras toscanas realizamos antes un planning de los pueblos y lugares que íbamos a visitar, para así encontrar un alojamiento en un punto intermedio.

El establecimiento elegido fue Agriturismo Il Lavandeto una acogedora y recientemente estrenada casa que hace funciones de “alojamiento rural”. Y lo entrecomillamos porque lo tiene todo para cumplir dicho requisito (jardín, granja, vistas al monte, huerto) salvo que pasa una carretera por al lado y aunque es cierto que dicha carretera no se ve gracias a los arbustos y a la vegetación, el goteo de coches es constante al encontrarse cerca de Siena. Y ese detalle le resta un poco de encanto a la casa.

¿Qué visitar en 3 días en la Toscana?

Castillos, fortificaciones, murallas, torres, calles y plazas que perduran en el tiempo desde la época medieval y que dotan a todos y cada uno de los pueblos de un encanto especial que parece sacado de cuento. Es difícil escoger entre los 280 municipios que conforman la región de la Toscana, pero finalmente nos decantamos por cuatro de ellos, los cuales los repartimos en dos días:

1er Día (Montepulciano + Montalcino)

Como os hemos comentado anteriormente, salimos pronto por la mañana desde Roma en dirección Montepulciano donde llegamos aproximadamente a la hora de comer, por lo que decidimos degustar unas ricas pizzas de la zona y las famosas Fiori di Zuca. El restaurante escogido para la ocasión fue Pizzeria Rosticceria Linda. Un humilde establecimiento, situado a la entrada de la población y del que destacamos las ricas pizzas hechas en horno de leña y la amabilidad del personal que lo regenta. Es un lugar poco visitado por turistas, por lo que los precios son muy económicos y por menos de 20€ comimos los dos.

Fiori di Zuca

Tras la comida, fuimos dando un paseo por sus calles de estilo medieval hasta el centro de Montepulciano, la Piazza Grande, donde se ubica el Ayuntamiento de estilo gótico y en la que también destaca una torre desde la que se contemplan unas vistas espectaculares de los campos que adornan todo el alrededor.

De camino hicimos una parada y visitamos la iglesia de San Agostino.

De obligada parada, al dejar atrás la población, es la iglesia San Biagio, la cual encontramos por casualidad en nuestro camino hacia Montalcino. Es un lugar en el que se respira tranquilidad y aire puro. Un rincón de Toscana donde dejarse maravillar por la majestuosidad de la iglesia y los verdes campos que la rodean.

Después de recorrer 36 km desde Montepulciano, vislumbramos la fortificación y castillo de Montalcino sobre el monte Amiata, situado en pleno Valle de Orcia. En este bello pueblo de calles empedradas, encontraremos los mejores vinos de la zona, los Brunello, el Rosso di Montalcino i Sant’Antimo. Se puede degustar alguno de ellos en cualquiera de las muchas bodegas que encontraremos. Aunque eso sí, fijaos bien donde entráis porque el precio que nos cobraron a nosotros por dos copas de vino Brunello fue realmente considerable, ¡9€ por copa!

 

2º Día (Volterra + San Gimignano)

El segundo día en la Toscana tomamos como punto de partida el alojamiento donde nos hospedamos, Agriturismo Il Lavandeto, y marchamos rumbo a Volterra, un conjunto histórico en el que podemos encontrar influencias de la arquitectura y arte romano, medieval y renacentista.

Sus conservadas murallas y los restos de un teatro romano son los puntos fuertes de este encantador pueblo. Además, la plaza en la que se encuentra el Duomo no nos dejará indiferentes.

Tras esta visita, decidimos encaminarnos hacía San Gimignano, donde nos cargamos de energía con rica comida de la zona antes de emprender nuestra visita turística por este bello enclave. El restaurante escogido fue Bel Soggiorno el cual dispone de un acogedor salón acristalado, desde el cual se contemplan unas preciosas vistas del valle de Elsa. La comida estaba deliciosa y la presentación de los platos muy cuidada. Pedimos de primer plato para compartir un riquísimo risotto de setas, y de segundo dos platos de carne. Todo fue un placer para nuestros paladares.

A media tarde salíamos del restaurante y callejeamos este pequeño pueblo amurallado, situado a tan solo 35 minutos de Siena y característico por las 14 torres que aun se conservan de las 72 iniciales. Su centro histórico, además, fue declarado en 1990 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En la época medieval las torres eran símbolo de la riqueza y poder de las familias más adineradas, por lo que a mayores fortunas más altas eran estas torres, las cuales servían de hostales, fortalezas y puntos desde donde se divisaban largas distancias.

3er Día (Bagni San Filippo)

Además de por la belleza arquitectónica y paisajística de la Toscana, esta región también es conocida por la gran cantidad de aguas termales que nacen en sus bosques. La temperatura de las termas oscila entre 25° y 54°, permitiendo que se pueda disfrutar de ellas en cualquier época del año.

En nuestro caso, visitamos Bagni San Filippo, situado al sur del Valle de Orcia. Se puede acceder por carretera y cuenta con un parking desde el que caminando pocos metros nos encontramos con las primeras piscinas naturales.

Es una de las termas más visitadas de la región, pero el día de nuestra visita nos sorprendió el no ver a un número excesivo de personas, incluso pudimos disfrutar de una de las piscinas naturales para nosotros solos.

Es también característico del Bagni San Filippo “la Ballena Blanca”, una enorme piedra blanca calcárea desde donde se desliza el agua hasta caer en las piscinas naturales.

Poder relajarse en esas aguas, rodeados por bosque de castaños, helechos y encinas, es una verdadera gozada.

A la hora de comer nosotros decidimos ir Tir.Na.Nog, uno de los restaurantes que hay justo al lado de las termas, y en el que preparan deliciosas pizzas y pastas.

El cuarto día de nuestra estancia visitamos Cinque Terre, de donde encontraréis todos los detalles de nuestra experiencia en uno de los posts anteriores.

Y hasta aquí nuestra visita a la Toscana, de la que nos llevamos muy buen sabor de boca. Sus gentes nos hicieron sentir como en casa y la belleza de sus pueblos y campos nos conquistaron. Esperamos volver en un futuro y conocer el resto de pueblos y lugares que nos dejamos por ver en este viaje.

Hasta muy pronto! 🙂