“Un hombre no debería tener miedo a la muerte, debería tener miedo a no empezar nunca a vivir”

Marco Aurelio

Hola de nuevo amigas y amigos,

Hay pocas ciudades en el mundo con tanta historia, con tanta cultura y con tanto encanto como Roma. Y si bien es cierto que es una ciudad digna de ser visitada durante un gran número de días, hoy os queremos presentar una guía exprés de dos días para aquellos viajeros que no dispongan de mucho más tiempo.

Hablar de Roma es volver al pasado. Capital del que fue el Imperio por excelencia de occidente, este disponía de una cultura y sabiduría avanzadas a su tiempo, que albergaba ámbitos tan dispares como el urbanismo, la arquitectura, la ciencia, la filosofía y un gran poder militar que permitió extender este saber hacer hasta los confines del Imperio.

La majestuosidad de Roma dominó todo el mundo conocido durante siglos y hasta hoy podemos contemplar los vestigios de esta gran civilización en muchos de los edificios, ruinas y monumentos que aún se conservan.

Pero aparte de estos restos de la Roma Antigua, la también conocida como ciudad eterna, cuenta con una gran influencia de la religión católica, ya que el cristianismo acabo entrando de lleno en Roma, declarándose como religión del Estado en el año 380 DC. Este hecho queda evidenciado por los cientos de iglesias que engalanan sus calles.

Sin embargo, Roma es mucho más que ruinas imperiales e iglesias. En esta encantadora città podremos disfrutar de animados y pintorescos barrios, bellísimas plazas, museos y una gran oferta gastronómica que podremos gozar en sus innumerables restaurantes, trattorias y heladerías.

A continuación, os presentamos un planning para poder disfrutar de algunos de los lugares más turísticos de Roma en 2 días.

Río Tíber y Basílica de San Pedro

COMO LLEGAR AL CENTRO DE ROMA DESDE DEL AEROPUERTO FIUMICINO

Roma dispone de dos aeropuertos:

  • Aeropuerto Ciampino: Es el más antiguo y pequeño de los 2 aeropuertos romanos. Es el aeropuerto en el que operan los vuelos de Ryanair. También es el más cercano a Roma, pero las conexiones directas con el centro de la ciudad no son tan buenas.
  • Aeropuerto Fiumicino o Leonardo da Vinci: Es el más grande e importante aeropuerto de Roma. En él operan la gran parte de compañías aéreas internacionales, así como las Low Cost. Se encuentra sólo un poco más alejado que el aeropuerto Ciampino, pero las conexiones directas son muy buenas y constantes.

En nuestro caso nosotros volamos con Vueling, por lo que aterrizamos en Fiumicino.

Son varias las opciones que hay para desplazarse hasta la Estación de Termini (en el centro de Roma), pero de las más económicas es utilizar el servicio de Bus de la empresa TERRAVISION. El coste del trayecto a Termini es únicamente de 7€ y las salidas son constantes, aproximadamente cada 30 minutos. La duración del viaje es de algo menos de una hora.

Para adquirir el billete se puede realizar de diferentes formas: en la misma taquilla a pie del bus, online en la siguiente página Web (opción más económica) e incluso en el aeropuerto de origen. Nosotros salimos desde Valencia y ya, en la sala de espera para embarcar, existía un puesto de dicha empresa donde se podían comprar los billetes de bus.

Aunque si esta opción no os convence también existe la posibilidad de desplazarse al centro con tren o taxi, pero estos servicios no son tan económicos.

DONDE DORMIR EN ROMA

Desde un primer momento, teníamos claro que el alojamiento tenía que estar bien ubicado para poder desplazarnos a pie al centro histórico de la ciudad, próximo a la estación de Termini y, a poder ser, con parada de metro cerca por si en algún momento de nuestra estancia en Roma teníamos que movernos hasta puntos más lejanos. Es por ello que finalmente nos decantamos por la opción del establecimiento Dandi Domus, un pequeño Bed&Breakfast, económico, ubicado en la zona céntrica de la ciudad, a tan solo 2 minutos andando de la estación de metro Vittorio Emanuele y a 15 minutos de la estación de Termini. Al Coliseo se llega en un paseo de menos de 15 minutos y en unos 30 minutos, disfrutando de esta maravillosa ciudad, se llega a los principales puntos de interés turístico más céntricos.

Las habitaciones disponen de WiFi gratuito y baño privado que, en nuestro caso, era bastante pequeño (esta es la nota negativa). A pesar de esto, este alojamiento se nos acoplaba muy bien a nuestras necesidades puesto que solo íbamos para dormir y asearnos.

La atención del personal fue excelente. La chica que nos atendió a nuestra llegada hablaba perfectamente español, nos facilitó información turística de la ciudad y nos recomendó varios restaurantes de la zona donde poder comer.

PRIMER DÍA EN ROMA

La llegada a nuestro “campo base” Dandi Domus fue al medio día, por lo que dejamos las maletas y nos dirigimos en un paseo hacía el centro histórico, donde ya teníamos previsto comer en la Spaguetteria L’Archetto, un restaurante próximo a la Fontana di Trevi, económico, acogedor y nada turístico. ¡Atención, pago en metálico, no aceptan tarjeta!

Como su nombre bien indica, son especialistas en espaguetis y disponen de una amplia carta de más de 100 platos entre los que es bastante difícil elegir, ya que todos tienen una pinta excelente. A día de hoy todavía se nos hace la boca agua al recordar el riquísimo sabor de los espaguetis y su punto al dente.

Tras la comida, nos dirigimos hacia la que es la fuente más famosa y concurrida de Roma, la Fontana di Trevi. Esta fuente, de origen barroco y de 40 metros de frente, está situada en el cruce de tres calles, donde se encuentra un antiguo acueducto, que según cuenta la leyenda fue construido por los romanos tras hallar agua en este punto con la ayuda de la Virgen (actualmente esta escena está representada en el mármol de la fachada).

La actual fuente empezó a realizarse en 1732 por orden de varios Papas y en sustitución de una anterior, aunque no fue hasta 30 años después, en 1762, cuando se terminó. A lo largo de los años ha requerido de varias restauraciones para mantener su perfecto estado, la última de ellas en 2014.

A pesar de las aglomeraciones de gente alrededor de la Fontana di Trevi, no nos podemos marchar del lugar sin lanzar la moneda al agua para asegurar nuestro regreso a Roma. Eso sí, hay que hacerlo de la forma correcta y para ello, deberemos colocarnos de espalda a la fuente, coger una moneda con la mano derecha y lanzarla al agua por encima del hombro izquierdo.

Otra característica de las fuentes de Roma, es que en la mayoría de ellas el agua es potable. Por lo que podremos beber y refrescarnos sin problemas. La Fontana di Trevi no es una excepción y en la parte derecha de la misma, encontraremos dos chorros de agua en los cuales podemos llenar nuestras cantimploras o beber.

Para la tarde de este primer día, además reservamos una visita guiada con la empresa Civitatis, la cual ofrece un servicio de guía gratuito en español por los principales lugares de interés del centro de Roma. La visita empieza desde la Plaza de España, punto de encuentro con la guía.

Escalinata Plaza de España e Iglesia de Trinita dei Monti

A la llegada nos entregaron unos auriculares para poder escuchar los comentarios de la guía y no perder ningún detalle. Descendimos hacía la Columna de la Inmaculada, dejando a nuestra derecha la embajada española del Vaticano.

Más adelante, pasamos por la basílica Sant Andrea delle Fratte, hasta llegar a la Fontana di Trevi, en la que nos dejaron un tiempo libre para hacer fotos, lanzar la moneda o tomarse un helado.

Más tarde, cruzamos por la Galería Alberto Sordi, también conocida como Galería Colonna, para nada más salir de ella encontrarnos con la increíble Columna de Marco Aurelio.

Seguimos esta ruta guiada, siempre amenizada por los comentarios de las curiosidades que esconde esta ciudad, hasta llegar a los restos del Templo de Adriano. Templo construido en honor del emperador Adriano, del que hoy se conservan únicamente 11 columnas de unos 15 metros de altura construidas sobre una base de 4 metros de altura.

Tras estas columnas estaremos a punto de llegar a uno de los lugares estrella de este día, el Panteón de Agripa. Al ir con guía, no tuvimos que hacer cola para entrar ¡Todo un privilegio! Porque las colas pueden ser larguísimas. Sobrecoge observar las dimensiones de la cúpula y cuesta trabajo entender cómo pudieron realizar semejante obra con esas perfectas simetrías en aquellos tiempos (año 128 DC).

En el interior de lo que hoy es una iglesia podremos observar en lo alto de la cúpula un óculo de 9 m de diámetro. Esta “ventana” circular está siempre abierta, y por ella entra la luz del sol o el agua de la lluvia. Dicha agua es recogida por unos orificios realizados en el suelo del interior del antiguo templo, de esta forma, la lluvia que entra por el óculo fluye hacia el canal situado debajo del Panteón.

Salimos del Panteón y nos dirigimos hacia la Plaza Navona, pasando antes, eso sí, por la Iglesia San Luici dei Francesi (iglesia de los franceses donde dan misa en francés) y por el Palacio Madama, sede del Senado de la Republica de Italia. Una vez llegamos a la Plaza Navona contemplaremos justo en el centro de la plaza la Fuente de los Cuatro Ríos, que representa los 4 principales ríos de los 4 continentes del mundo conocidos en los tiempos de la construcción de la fuente (año 1651). Otra singularidad de esta fuente es el obelisco de Domiciano, obelisco traído de Egipto por las tropas romanas y que se erige en el centro de la fuente. Además de ésta, la plaza dispone de otras dos fuentes, en cada uno de sus extremos.

La Plaza Navona tiene forma alargada ya que fue construida sobre el Stadium de Domiciano, lugar donde se realizaban competiciones y combates de gladiadores. Justo en el lugar donde se levantaban las gradas del estadio fue construida la Iglesia de Santa Inés en Agonía.

Fuente de los Cuatro Ríos e Iglesia de Santa Inés en Agonía

Plaza Navona

Este fue el punto final de la visita guiada, la cual duró 2 horas y, aunque la misma es gratuita, los guías aceptan donativos. La verdad es que estos chicos y chicas se lo merecen, dan un servicio magnífico y cuentan secretos de la ciudad que sin ellos se nos escaparían. ¡Lo recordamos al 100%!

Mapa visita guiada

 

Una vez finalizada la visita guiada fuimos a tomar un helado en una de las heladerías más conocidas de Roma, Gelateria Frigidarium, no muy lejos de la Plaza Navona. Lo de los helados en Roma es otro nivel, esta gente juega en otra liga. Sinceramente no hemos probado mejores helados en la vida y prueba de ello son las colas que se hacen en este establecimiento para probar uno de sus deliciosos helados o cucuruchos. La tarrina pequeña de dos bolas cuesta 2€, la mediana de tres bolas cuesta 3€ y la grande de cuatro bolas nos sale por 4€. Además, podremos recubrir nuestros helados con chocolate negro, blanco o nata. No podéis iros de Roma sin probar estos helados.

Tras bajar un poco el helado paseando por las calles de Roma, nos fuimos a cenar a otra de las pizzerías más conocidas de Roma, Pizzeria Da Baffetto (está justo al lado de la heladería). Un pequeño y sencillo establecimiento que no llama nada la atención visto desde fuera (sinceramente pensamos que esa es su intención), pero cuyas pizzas tienen esa esencia tradicional y típica romana, masa fina y crujiente, ingredientes de calidad, mesas de bar de los años 80 y paredes de azulejos blancos. Las pizzas están deliciosas, por lo que es fácil que tengáis que esperar en la calle para tener mesa. Desde la misma calle se pueden ver a los pizzeros del restaurante amasando y preparando las pizzas para meterlas al horno de leña. ¡Atención, pago en metálico, no aceptan tarjeta!

 

SEGUNDO DÍA EN ROMA

El segundo día en Roma lo comenzamos visitando el Vaticano. Para ello cogimos el metro en la estación de Vittorio Emanuele dirección a Ottaviano, estación muy cercana al Vaticano. El precio por billete de un solo trayecto es de 1’5€.

Lo más visitado en la Ciudad del Vaticano, es la Plaza de San Pedro, los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. Nada más salgáis de la estación de Ottaviano os encontrareis con una gran cantidad de operadores turísticos que os querrán dirigir a los Museos, ya que son de pago. Nosotros teníamos claro desde un primer momento que en esta visita a Roma no visitaríamos dichos museos por lo que nos dirigimos directamente a la Plaza de San Pedro, donde hicimos una pequeña cola antes de pasar el control de seguridad para acceder a la Basílica de San Pedro. ¡Ojo! os recomendamos que ese día madruguéis ya que se montan grandísimas colas para entrar a la Basílica. La entrada es gratuita, pero si se quiere acceder a la cúpula el precio es de 6€.

La Basílica San Pedro es el templo católico más grande del mundo y el más sagrado para la religión católica. De impresionantes dimensiones, es difícil no estremecerse al pasar por debajo de la gran cúpula y subir hasta ella por sus más de 500 escalones, desde donde podremos contemplar unas maravillosas vistas de la Plaza San Pedro y de Roma entera. Así mismo, en el interior de la basílica se pueden encontrar dos de las más reputadas obras de arte mundial: La Piedad del escultor renacentista Miguel Ángel y el Baldaquino del artista barroco Gian Lorenzo Bernini.

La Piedad

Baldaquino y Cúpula

Además, desde la nave central de la Basílica podremos descender a las grutas vaticanas, donde se hayan los restos del Apóstol San Pedro, así como las tumbas de diferentes Papas.

Una vez terminada la visita al Vaticano, volvimos a coger el metro, pero esta vez en dirección al Coliseo. Donde comimos antes de realizar una visita guiada por el Coliseo, Monte Palatino y el Foro Romano.

El restaurante elegido fue Ristoro della Salute, ubicado justo enfrente del Coliseo. Local moderno, limpio y cuidado donde pudimos comer unos excelentes espaguetis a la carbonara por 14€/ración.

Como indicábamos anteriormente, para realizar la visita al Coliseo, el Monte Palatino y el Foro Romano contratamos los servicios de una guía en español, Gray Line. El precio fue de 42€/persona. Es recomendable que visitéis estos históricos edificios con guía para evitar perderse infinidad de detalles que se nos escaparían si hiciéramos las visitas por nuestra cuenta, además, al ir en grupo guiado, evitaremos las inmensas colas que se forman a la entrada de los edificios más emblemáticos. Hay un sinfín de empresas que realizan estos servicios guiados en Roma por lo que no tendréis problemas en haceros con uno de estos tours.

La duración de la vista fue de poco más de dos horas y en ella pudimos contemplar la majestuosidad del Coliseo, donde se organizaban combates de gladiadores y donde se utilizaban también animales salvajes para luchar entre ellos, contra los gladiadores o para devorar a presos, mendigos y esclavos. A parte, el también conocido como Anfiteatro Flavio, era inundado para recrear peleas navales reales.

Nuestro siguiente destino será el Monte Palatino, antigua residencia de los emperadores romanos y desde donde se accede al Foro Romano, el corazón de la Roma Antigua, donde tenía lugar el comercio, los negocios, la religión y la justicia en Roma. También era la zona donde llegaban los cesares y emperadores victoriosos a través de la Vía Sacra, donde eran vitoreados por el pueblo de Roma.

Foro Romano (al fondo edificio Vittório Emanuele II)

Foro Romano

Si tenéis más ganas de conocer más detalles del Imperio después de este baño de historia romana podréis, una vez finalizado el Tour, visitar el Foro de Trajano, con su espectacular Columna Trajana, ubicado justo al lado del Foro Romano. Trajano fue uno de los mayores emperadores de Roma de la historia y además el primero de origen hispano … un paisano vamos.

Y ya puestos, una vez visitado el Foro de Trajano, tendremos únicamente que cruzar la Via del Foro Imperial, para llegar a la Plaza Venecia donde encontraremos uno de los edificios más grandes de Roma, el Monumento de Victor Manuel II. Obra construida en mármol blanco donde descansa el denominado soldado desconocido junto a la «llama eterna» construida tras la Primera Guerra Mundial. Dicho lugar está custodiado día y noche por soldados del ejército italiano.

Y si todo esto no fuera poco, al final de la tarde y si las fuerzas os acompañan, os recomendamos visitar una de las Basílicas más bonitas de Roma, la Basílica de Santa María la Mayor. Os impresionará tanto la fachada como la decoración interior de la misma.

Para dar por finalizada nuestra visita a Roma, decidimos desplazarnos en Tram hasta el Barrio de Trastevere uno de los barrios más bohemios y concurridos de la ciudad con una gran oferta de restaurantes, bares y pubs. Infinidad de músicos anónimos amenizan los paseos por este curioso barrio romano.

Nosotros decidimos cenar en el restaurante Il Duca, establecimiento de comida típica italiana, lejos de las comunes pastas y pizzas. Deliciosos entrantes, guisos y carnes que pueden acompañarse por ricos vinos del país. Es el restaurante más caro al que fuimos, pero sinceramente pagas la calidad que comes.

Aunque parezca mentira, en menos de 48 horas nos dio para visitar, conocer, gozar y admirar todos estos rincones que os hemos detallado, pero Roma no es sólo una ciudad eterna, también es inmensa, por lo que pronto volveremos con más días en la mochila para conocer más al detalle cada una de sus esquinas.

Estos fueron nuestros dos primeros días en Italia, posteriormente llegaron la Toscana y La Spezia con su bellísima Cinque Terre.

Esperamos que os sirva de ayuda esta guía Exprés de Roma en 2 días y como siempre, si tenéis alguna pregunta no dudéis en dejarnos un comentario. Os ayudaremos en todo lo que sea posible.

Foro de Trajano

Hasta muy pronto!