La verdadera generosidad con el futuro consiste en entregarlo todo al presente.”

Albert Camus

¡Hola amigues y amics!

Volvemos a calzarnos las “botas” y nos vamos de paseo por la montaña.

Esta vez nos adentramos de nuevo por la bonita Sierra de Espadán. Y es que este macizo montañoso de la provincia de Castellón no deja de sorprendernos. Como ya hemos indicado en anteriores Posts, en esta sierra podemos encontrar desde antiguas neveras que servían para almacenar la nieve del invierno, castillos musulmanes, nacimientos de ríos y fuentes, además de formaciones rocosas tan curiosas como las que visitamos hoy, los Órganos de Benitandús.

Para comenzar la ruta nos desplazaremos por carreta a la población de Benitandús, localidad situada en el término municipal de Alcudia de Veo, y a la que llegaremos pasando por las localidades castellonenses de Onda, Artesa y Tales.

Una vez en Benitandús dejaremos el vehículo estacionado en la plaza situada en frente de la Iglesia y, pasando el puente que cruza el río Veo, nos desviamos a la derecha.

Iglesia de Benitandús

Empezamos un tramo de carretera de 500 metros hasta llegar al sendero que nos dirige hacía los órganos. A pesar de no ser una carretera muy transitada, tenemos que estar vigilantes ya que el arcén es estrecho y hay diferentes curvas que dificultan la visibilidad.

Recorrido este tramo de carretera, tomamos el sendero GR333 dirección Sueras y comenzamos el ascenso dejando a la derecha el Embalse de Benitandús.

Durante 1 Km marcharemos por una subida fácil hasta llegar a una bifurcación en la que dejaremos esta pista GR333 y nos desviaremos a la izquierda.

Hay que tener en cuenta que, a partir de este momento, no encontraremos ninguna señalización durante todo el recorrido y, aunque el sendero hasta llegar a los órganos está claramente marcado, os aconsejamos que estudies bien la ruta antes de salir a la montaña y que utilicéis, si es posible, el Track del recorrido que podréis encontrar al final de este Post.

Tomando el desvío hacia la izquierda, comenzamos a notar inmediatamente que la subida se hace más dura, pero cabe destacar que se realiza entre bosque y abundante vegetación por lo que esta corta ascensión se hace amena y agradable.

Por otro lado, en menos de 1 Km encontramos ya a la joya de la corona, las tan curiosas y enigmáticas formaciones rocosas de los Órganos de Benitandús.

Una vez llegados a este punto os aconsejamos que paréis la marcha, hagáis las fotos de rigor, comáis y os hidratéis, pero sobre todo que aprovechéis las vistas que este capricho de la naturaleza nos regala, que disfrutéis en silencio de la música de la montaña y que respiréis ese aire puro que tanto necesitamos para recargar pilas. Desde Andando Voy siempre recomendamos puntos, de las diferentes rutas que realizamos, en los cuales detenerse a sentir. Pero es cierto que cualquier lugar rodeado de naturaleza es idóneo para encontrarnos con uno mismo y con esa paz interior tan necesaria para el equilibrio físico y emocional.

El sol del invierno que caía sobre nosotros el día que subimos a los órganos, nos permitió cargarnos de energía para seguir nuestra marcha, de la que todavía nos quedaban unos 500 metros de ascensión constante hasta llegar a la cima desde la que divisaremos el Castillo De Mauz al norte, castillo que admiramos por su fuerte estructura que lo hace perdurar en el tiempo imponente y cobijado por toda la sierra.

Castillo de Mauz

Durante el descenso hallaremos numerosas trincheras de la Guerra Civil, algunas de ellas de las que apenas quedan restos, debido al deterioro y a la falta de conservación de nuestra historia.

Trincheras

A 1,5 km desde el inicio de nuestro descenso, nos desviamos apenas un par de metros a la derecha para contemplar los restos de un horno de cal, que como bien su propio nombre indica, se utilizaba en la antigüedad para producir cal a través de las piedras calizas.

Horno de Cal

Retomamos la ruta y seguimos bajando por el camino de la izquierda. Cabe destacar, que durante esta bajada las rodillas y tobillos pueden resentirse levemente debido a lo escarpado del terreno. Es una zona del monte donde hay mucha piedra suelta y donde también tendremos que sortear algún que otro tronco de árboles caídos, por lo que, si normalmente siempre tenemos que prestar especial atención en el monte, os recomendamos que andéis con más cuidado en este último tramo de bajada.

Tras 4 Km de descenso entre alcornoques y pinos llegamos a la carretera que nos llevará de nuevo a la localidad de Benitandús, dando fin a la ruta de hoy.

Subir a los Órganos de Benitandús es una alternativa fácil, rápida y bonita para realizar en cualquier día del año. No dudéis en daros este caprichoso si andáis por la zona ya que las vistas, la tranquilidad y la paz que aquí encontramos lo merecen.

¡Hasta la próxima ruta! 🙂

Track Órganos de Benitandús

DATOS TÉCNICOS DE LA RUTA

Recorrido circular: Benitandús – Órganos de Benitandús – Benitandús

Distancia recorrida: 7,07 km.

Duración del recorrido: Aproximadamente 1.30 horas en movimiento.

Altitud mínima: 381 metros.

Altura máxima: 778 metros.

Desnivel acumulado en ascenso: Unos 528 metros.

Desnivel acumulado en descenso: Unos 512 metros.

Dificultad: Fácil. Aunque como siempre, la variante de dificultad es bastante subjetiva, ya que depende mucho de la condición física de cada persona. A parte de eso, no tiene que presentar dificultades notables para una persona que está acostumbrada a marchar por la montaña.