“La felicidad es un resultado que puede conquistarse. No hay que buscarla en el exterior, la felicidad está en nuestro interior, y hay que aprender a cambiar nuestra actitud para encontrarla”

Sergio Fernández 

Hola amigos/as,

Hoy queremos llevaros a una de nuestras rutas preferidas de la provincia de Castellón. A pocos kilómetros de la costa Castellonense, en plena Sierra de Espadán, encontramos un paraje singular y mágico, ideal para pasear en tranquilad entre alcornoques, peñas y barrancos.

La ruta la iniciamos desde la localidad de Alfondeguilla, situada en la Plana Baja, al sur de la provincia de Castellón. Una vez llegamos al pueblo, nos dirigimos hacia la calle Herrero Tejedor, pasando primero por la Plaza de la Diputación. En esta calle o incluso en la misma plaza podemos dejar nuestro vehículo e iniciamos la marcha abandonando el pueblo por una calle asfaltada (Calle Acequia). Seguiremos por este tramo asfaltado hasta llegar a la “Font del Frare”, donde hay una zona de descanso con bancos de piedra.

Continuamos de forma ascendente hasta encontrar el desvío que nos indica, a la izquierda de nuestro trayecto, la subida al Castillo de Castro. Dicho desvío lo encontraremos a unos 15 minutos aprox. del inicio.

Es una ruta muy bien señalizada, en la que constantemente veremos pilones de piedra como el de la imagen, donde se indica la distancia que queda por recorrer hasta el castillo.

Al inicio de esta senda atravesaremos huertos de particulares. Es un inicio bastante suave, aunque al poco nos encontraremos en zona más montañosa, donde disfrutaremos de unas maravillosas formaciones rocosas y un sinfín de alcornoques que dan un sentido muy peculiar a este paraje.

A 1,3 km del desvío que cogimos para ascender al Castillo, nos encontramos con un mirador, donde podemos descansar, disfrutar de las vistas del Barranco de Cabrera y coger fuerzas para afrontar los 2,3 km que quedan para llegar al Castillo.

Al poco de dejar el mirador, encontramos un espectacular tronco de alcornoque, que para nuestra sorpresa esta vez pudimos contemplar en él un pequeño Belén.

                                                         

Siguiendo paso a paso la marcha, nos vamos encontrando con una vegetación de gran riqueza botánica y florística, y un paisaje forestal donde abunda el alcornoque. Esta preciosa zona es conocida como “El Bosquet”. Si tenemos la suerte de realizar esta ruta en épocas de lluvia, el encanto del lugar se multiplica, ya que el agua desciende por el barranco y se disfruta de un paisaje más verde y de un sonido más relajante gracias al cantar de los pájaros y el agua siguiendo su cauce entre las rocas. ¡Vida, pureza y naturaleza en estado puro amigos!

Seguimos nuestro camino disfrutando de tan bonito lugar hasta que a 1.1km del mirador nos encontramos con dos caminos: el de la izquierda te lleva a la Font de la Penyeta, pero nosotros tomaremos el camino de la derecha que nos llevará hasta el Castillo.

Cabe destacar que el último kilómetro hasta llegar a la cima es el de más dureza, ya que se trata de una ascensión constante, por lo que, si no se está acostumbrado a subir montañas es aconsejable realizar pequeñas paradas para hidratarse, sobre todo si el calor aprieta.

Una vez finalizado este “durillo” kilómetro, llegamos al Castillo donde se pueden contemplar las magníficas vistas del Pico de Penyagolosa y las montañas de alrededor, así como una visión global de la Costa Castellonense y Valenciana, pudiendo contemplar en días claros el Parque Natural del Montgó en Denia y las Islas Columbretes de Castellón. Todo un placer para la vista y los sentidos.

Una vez hemos disfrutado en silencio de tan maravillosas vistas, hemos comido y nos hemos hidratado, encaminamos el descenso del Castillo. Para realizar dicho descenso podemos escoger entre dos opciones, bajar por el mismo camino por el que hemos subido, o descender por la senda que nos llevará a la Nevera de Castro.

Es una ruta bastante conocida por nosotros y en ocasiones elegimos descender desandando lo andado, aunque si tenemos más tiempo y fuerzas para seguir, optamos por realizar la ruta circular y descender por la Nevera de Castro. Este descenso, el cual os aconsejamos encarecidamente si os veis con ánimos,  os lo explicaremos en nuestro próximo post 😉